Des del principio de nuestro viaje, sufrimos mucho de ver tanta gente contaminar. Las ventanas de bus son basuras oficiales, los ríos contenedores de desechos mágicos, el mar un engullidor gigante de porquerías. A nadie le da vergüenza, los niños imitan, los padres permiten. Tiramos fuera de nuestro alcance, y no donde es más fácil de limpiar.

Ante esto, hay distintas actitudes. La más corriente por lo que hace a los turistas consiste en decir que no hay nada que hacer, que de todos modos no harán nada y que los parques naturales han sido creados por los occidentales. Estos mismos turistas a veces hacen excursiones durante las cuales su guía da de comer a los animales para que los puedan tomar en foto, o compran artesanía hecha de corales o pieles de animales.

La otra actitud es evidentemente el silencio, un escalofrío y la razón que dice "paciencia". A veces simplemente es una mirada oscura, "No ! Está mal ! Hay basuras !". En algunos casos les hace reaccionar, "Si no te gusta vuelve a tu país !". Cuando hay basuras andamos con el desecho bien alto para mostrar ejemplo; algunas personas bien educadas nos sueltan un "gracias".

Debemos ser honestos, hay días que no podemos más y chillamos ! Como una vez en Bolivia, un pequeño viejo, orgulloso de haber estudiado ecología, que tiró un paquete de cigarrillos en un pantano. O algunos estudiantes en turismo que tiraban sus embalajes por la ventana de bus mientras que editaban y distribuían posters sobre el tiempo de descomposición de los diferentes desechos. También había gente que decían ser amantes de la naturaleza, y que ajoraban latas de cerveza al río y iban a cazar a menudo.

Deberíamos abordar la cuestión de una forma pedagógica e intentar implicar al "criminal" en la conservación del medio ambiente. Pero, lo hacemos nosotros en Europa ? Quizás esta no es la misión del viajero itinerante, el cual se asocia a los extrangeros que construyen fábricas y explotan minas responsables de contaminaciones regiones, que por cierto son más graves que los desechos que ensucian visualmente.

No debemos olvidar que en Europa, podemos mantener equipos de limpieza, construir centros de incineración y que aunque todo este bien limpio no quiere decir que la gente tenga una buena consciencia ecológica.