Con la esperanza de encontrar playas paradisíacas para poder descansar después de todas las excursiones, tomamos la carretera del Norte para acercarse del ecuador.

rimero fuimos a la pequeña ciudad de Huanchaco, con sus pescadores en barcas de totora (las mismas que en el lago Titicaca pero aquí se sientan encima). Pero solo de ver los niños jugar en la orilla nos congela el cuerpo !

La plaza central de Trujillo es bonita, pero los colores con el cielo gris no brillan tanto como en las postales ...

Desplazamos nuestra última esperanza en Máncora, la mejor playa del Perú. Debemos renunciar, la temporada se ha acabado. Solo los amantes de las olas y el viento se meten en el agua con sus trajes especiales. El sol solo sale al mediodía. El cielo gris y el viento le quitan el carácter idílico de estas playas, que podrían ser mucho mejores si no estuvieran al lado de la Panaméricaine|http://es.wikipedia.org/wiki/Panamericana]...

Ni las charlas simpáticas con los vendedores de zumo nos divierten, vamos a travesar el continente a lo ancho, en barco por el río Amazonas, para llegar la costa Este del Brasil (más de 4000 km!)