- Tomás mate ?
- Dale, porque no !
(...y entonces soltamos un "mmmmhhh que rico !" con mala cara, el momento de solitud, la impresion que hay litros interminables de esta bebida dentro del recipiente)

Es como la marmite en Inglaterra. La primera vez que se prueba es a menudo la última. A no ser de haberse acostumbrado de pequeños, es muy dificil de apreciar la amargura del mate. Pero en Argentina es sagrado, un momento de la vida de cada día !
Es raro de ver un despacho sin el pequeño recipiente con la bombilla. Cuando la familia sale, Papá lleva el termos. Hay distribuidores de agua caliente en las gasolineras ! Beber mate es ideal para las barras de progresion del ordenador. Además combate el cáncer de las celulas bocales !

Se rellena el recipiente, la calabaza, de yerba mate. En medio colocamos la bombilla, una especie de paja con filtro de metal. Rellenamos con agua caliente. Y ya se puede tomar la dosis de théophylline y de cafeina !
La historia dice que los Guaranies (Paraguay-Bolivia-Brasil) fueron los primeros en cultivarlo, y que los Jesuitas lo exparcieron por el continente.










